La caricatura que ilustra esta entrada apareció en Diario Libre hoy jueves 18 de Octubre. Cuando la vi me dio mucha tristeza porque ésa es la percepción que tiene la población sobre los funcionarios públicos.
La tristeza me vino porque, según la ley, yo soy funcionaria pública y esa generalización llega a "embarrarme". Diiiiiiiiiiigo... yo no soy gobernadora del Banco Central ni nada así tan fa$tuo$o... hehehe... :þ~
Entré al bló de Boquechivo y escribí el siguiente comentario:
«De que hay esos dos tipos de funcionarios, los hay. Sin embargo, también estamos los que no somos corruptos porque sabemos y estamos convencidos de que la corrupción empobrece a la mayoría y enriquece a una minoría; de que los valores morales (y cristianos, como en mi caso) son innegociables, y de que quizás algún día lleguemos a ser mayoría y el país, pueda, finalmente, cambiar.»
Mi plan es continuar desempeñando mis funciones actuales por muuuuucho tiempo y poder decir, en 5, 10 y hasta en 30 años, que sigo siendo ese tercer tipo de funcionario no-corrupto.
La moraleja, mis queridos blogoamiguitos, es que no generalicen. No todas las mujeres manejan mal, no todos los policías macutean, no todos los cristianos sufren de cerrazón mental... y no todos los servidores públicos (yo me identifico más con ese término) queremos hacer del erario público nuestra alcancía.
Paz!
A.
1 comment:
Corruta!!!! :P
Mentira ma! te kelo! jiji!!
Yo no sabia que "en teoria" eras funcionaria del gobierno
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