Monday, October 29, 2007

La isla de los sentimientos

Esta historia es más vieja que la de Adán y Eva, pero me encanta. Me encanta por cierta y especialmente por una situación que estoy viviendo en este momento.

No tengo idea de quién la escribió y la he leído varias veces, pero ahora me la envió un grupo al que aparentemente estoy suscrita, llamado "Club positivo". Yo la tenía guardada en mi PC y preferí copiar la que tengo pues es más "exhaustiva" en cuanto a los "personajes" y porque la reflexión del final me gustó más.


LA ISLA DE LOS SENTIMIENTOS

Erase una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos: la alegría, la tristeza y muchos más, incluyendo el amor.

Un día les fue avisado a sus moradores que la isla se iba a hundir, por lo que todos los sentimientos se apresuraron a abandonarla. Abordaron sus barcos y se prepararon a partir apresuradamente. Sólo el AMOR permaneció en ella; quería estar un rato más en la isla que tanto amaba, antes de que desapareciera.

Al fin, con el agua al cuello y casi ahogado, el AMOR comenzó a pedir ayuda. Se acercó la RIQUEZA que pasaba en un lujoso yate y el AMOR dijo:

"¡RIQUEZA, llévame contigo!

La RIQUEZA contestó: "No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti".

Le pidió ayuda a la VANIDAD, que también venía pasando: "VANIDAD, por favor ayúdame".

Le respondió: "Imposible, AMOR, estás mojado y arruinarías mi barco nuevo".

Pasó la SOBERBIA, que al pedido de ayuda contestó: "¡Quítate de mi camino o te paso por encima!".

Como pudo, el AMOR se acercó al yate del ORGULLO y, una vez más, solicitó ayuda. La respuesta fue una mirada despectiva y una ola casi lo asfixia.

Entonces, el AMOR pidió ayuda a la TRISTEZA: "¿Me dejas ir contigo?".

La TRISTEZA le dijo: "Ay, AMOR, tú sabes que siempre ando sola y prefiero seguir así".

Pasó la ALEGRIA y estaba tan contenta que ni siquiera oyó al AMOR llamarla.

Desesperado, el AMOR comenzó a suspirar, con lágrimas en sus ojos. Fue entonces cuando una voz le dijo: "Ven, AMOR, yo te llevo". Era un anciano el que le decía eso. El AMOR estaba tan feliz que se olvidó preguntarle su nombre. Fue llevado a la tierra de la SABIDURIA y, una vez allí, el AMOR preguntó a ésta: "¿Quién era el anciano que me trajo y salvó mi vida?".

La SABIDURIA respondió: "Era el TIEMPO".

"¿El tiempo? Pero ¿por qué el tiempo me quiso ayudar?", preguntó el AMOR.

La SABIDURIA le respondió: "Porque sólo el TIEMPO es capaz de ayudar y entender a un gran amor".


No importa cuánto TIEMPO esperemos, si existe el AMOR, el TIEMPO nos ayudará a esperar aquello que más deseamos. Todo es hermoso en el tiempo exacto que Dios tiene para nosotros, ni antes ni después.

Aunque este relato trata al amor como un sentimiento, hay quien dice que el amor no es un sentimiento, sino una decisión, de tal manera que independientemente de cómo te sientas, buscas las cosas que le hagan bien a esa persona a quien le brindas tu amor.

El amor verdadero es una decisión y, como proviene de Dios, está llamado a la eternidad.


Que tengan una linda semana.

Ah! Y no se mojen!!

Paz!


A.

2 comments:

Maria Estilia said...

Ay que lindooo maaaaaaaaa!!!! Le voy a mandar esa historia a MiGo :(

mancorp said...

Siempre el amor y el tiempo, unidos por el mismo objetivo. La felicidad de nosotros.

Siempre que uno esos dos sentimientos, instintivamente me llega a la memoria que un dia, Dios detuvo el tiempo y nos entregó su mas grande muestra de amor: Jesus.

La Paz contigo.